sábado, 22 de marzo de 2008

Velero por el Sarónico Junio 2007 (7)

Emprendemos rumbo a Dhokos donde según el plan de viaje pasaremos el día y dormiremos en la cala.

Empezamos con un buen aperitivo, cervezas heladas, queso, salami, arenque ahumado y por supuesto Martini. Como nos ha debido de ver cara de hambre, sin siquiera empezar a hacer la digestión, nos "obliga" Patxi a comer las salchichas al Ouzo, (cebolla, ouzo, salchichas y limón),que están divinas. Una vez más no nos ha faltado más que comer piedras.

Entre una tontería y otra se nos ocurre que qué mejor nombre para el barco que "Villaconejos de abajo" y no vale preguntar por qué de abajo.

Montamos las cañas y a pescar para la cena y mas vale que Patxi tiene la despensa bien surtida pues no solo no pican sino que el único que se anima es un Xabiron que le pica a Patxi en el dedo, haremos un gran sacrificio y cenaremos la tortilla de patata esa, que dicen que le sale tan divina.

Dhokos resulta ser una isla paradisíaca con un agua increíblemente transparente, una paz indescriptible y el canto de las chicharras de fondo que aunque parezca mentira resulta de lo mas relajante, a media tarde nos damos un paseo por la isla llena de olivos centenarios, capillicas, tortugas enormes, caballos salvajes y unas arañas gigantes que, la verdad, imponen un poco. Taco no quiere ir el último por que dice que el último siempre es el que primero muere.

El paseo es precioso y lo rematamos con una puesta de sol dentro del agua en un lugar de ensueño, imagen inolvidable, encima al montarnos en la zodiac Taco se encuentra 50 Euros en la orilla. La fortuna nos sonríe.

A los suecos los tenemos intrigados, a la ida nos preguntan que cuantos somos en el barco y a la vuelta que si el amigo "fidel" que hemos dejado al timón está "gonflado", no sé para qué preguntan si ya han visto como lo inflábamos a hostias; creo que no entienden que un amigo fiel es el que baldea y ordena el barco mientras uno se baña, y seguramente tampoco entienden la somanta de palos que le hemos dado esta tarde ni van a entender la que se acaba de ganar por inútil, por que no da un palo al agua, con la que tiene a mano, y por no haber pelado las patatas para la tortilla de la cena.

Mas baños y dolce far niente y a cenar; la tortilla de patata está de premio. ¡Qué buena!

En la oscuridad de la noche se nos acerca un vecino, en una barca de remos, desesperado por fumar, a cambio nos trae una botella de tinto crianza justo cuando estaba a punto de cundir el pánico por que, una vez más, habíamos calculado mal y ya no nos quedaba ni gota.

Le da Maite 5 cigarros, que le salen más caros que el salmón de Aragón, y se va mas contento que unas castañuelas. ¿Quien decía que el destino no existe?

Tenemos un cielo estrellado de una belleza indescriptible y la mar está tan en calma que se reflejan las estrellas como en un espejo; si añadimos el silencio del entorno y el mecerse del barco mientras el agua golpea rítmicamente el casco ¿habrá algo más parecido al paraíso que esto?

Velero por el Sarónico Junio 2007 (6)

Aperitivo de nuevo, ensalada de arroz cocido en agua de mar para comer, y empiezan las preocupaciones; Domingo, no sabemos si por timidez o por que Maite lo ha dejado extenuado, no nos come nada.

Tiramos los restos por la borda y estaremos atentas a la próxima edición del Pausanias, por que como le hayamos dado a Poseidón en la cabeza con el casquete de sandia, era casi del tamaño de medio globo terráqueo, nos vamos a enterar.

Recogemos el tenderete y rumbo a Paros por el camino vemos marsopas; la vista del pueblico a la llegada enmarcando la bahía a lo lejos es de postal, empiezan las lecciones de navegación y me estreno soltando el ancla.

Bien endomingadas, aunque suene fatal, vamos a dar una vuelta, el sitio es precioso, y a cenar al Karavolos. Todo riquísimo aunque un poco pasado de ajo, y mira que a mí me gusta, y la Maria y Theodoris auténticos; aunque en este viaje no estamos muy bailonas acabamos bailando entre las mesas, y el anfitrión está tan entusiasmado que rompe un plato dándonos un susto de muerte. Dormimos como marmotas, un pequeño paseo por el pueblo y a triunfar, bueno por lo menos eso dicen unas cuantas pero no tenemos por costumbre ir a comprobarlo.

Velero por el Sarónico Junio 2007 (5)

¿Por qué será que nada mas llegar nos topamos con una boda? A ver como acaba el día, yo parece que con un pequeño esguince en solidaridad con mi madre.

Nos hemos relajado de tal manera que no sabemos que vida llevará el pobre Domingo, ¡igual nos lo encontramos fiambre!

Después de pasar la noche partimos hacia Epidauro, unas con moto y otras en coche, hace un día expléndido…

El Teatro y las ruinas impresionantes, que entorno más sobrecogedor, Patxi borda la actuación operística y el otxote las Domingas no le va a la zaga, hasta parecía que la teníamos ensayada; ante los aplausos y antes de que se lancen a pedirnos autógrafos nos vamos a comer!

!Vaya comida!, Se ha empeñado Patxi en que engordemos y como siga así, lo va a conseguir.

Tenemos unos vecinos en yate de lujo, con filipinos y todo, y estamos pensando en contratarlos para la programación de verano en el teatro de Epidauro, nos saldrían baratos por que se han traído las mascaras puestas de casa y la verdad es que son inmejorables. ! Qué caretos ¡


Nos bañamos en una cala de ensueño y en nuestra ausencia se le hinchan a Domingo las narices, los c......, y todo lo demás, y nos aparece al timón vestido de grumete, pidiendo una oportunidad;


En su afán por demostrarnos que lo mismo sirve para un roto que para un descosido, se lanza al mar y nos hace tal demostración de posturas varias, que no sabemos si se trata de una película porno o de Almodóvar, hay que ver la pinta que tiene, rodando el Kamasutra; Maite y Aitziber en su afán por ayudarle, por si no sabe nadar dice, se lanza tras el y no sabemos como le explicará a su madre lo que hacían cuando vea las fotos ,cabeza arriba, cabeza abajo, con la cabeza entre las piernas, en fin.... mejor no seguir.


Esto es un video

Entre tanto hemos dejado en el barco solos a Patxi y Carmen G. de Eulate y no sabemos como, pero la ha convencido para que se meta en el mar. Momento histórico donde los haya (Carmen no sabe nadar y ya la veréis en sus peripecias posteriores).

Velero por el Sarónico Junio 2007 (4)

Cogemos el tram y al Edem a buscar a Patxi (nuestro capitanos), después a hacer las compras, al barco y comienza la aventura.
Como no se fía un pelo de nosotras se ha traído de refuerzo a su sobrino Taco, rápidamente bautizado como Taco Mari por la bautizadora oficial del grupo, de momento esta un poco cohibido y no me extraña con las pintas que hemos aparecido, ya se ira relajando.
La salida de Atenas impresiona, es tan inmensa que la ciudad se sigue viendo en el horizonte durante muchísimo tiempo.

Comienzan los primeros mareos y la puesta en marcha de los primeros trucos para que se nos pasen; se trata de coger el timón y tratar de atizarle con el barco a un islote que se ve en el horizonte, aunque luego nos enteramos de que el barco va solo, con la ilusión de llevarlo nosotras, se nos olvida el mareo y se nos pasa.


Por lo que vamos viendo, este es el barco de los trucos y tienen uno buenísimo para adelgazar, consiste en tirar todo lo de los platos y los vasos al suelo, y encima como el pepino es tan bueno para la piel, algunas se lo tiran por las piernas y matan dos pájaros de un tiro.


Seguimos de charleta contemplando el paisaje, no me canso de mar; pasamos por Egyna, dejamos el canal de Corinto a la derecha y tras una tormenta en toda regla, atracamos en Epidauro.

viernes, 21 de marzo de 2008

Velero por el Sarónico Junio 2007 (3)

El Hotel Tropical perfecto, mil detallicos y muy mono; nos adecentamos y tomamos una cervecica en la terraza mientras esperamos a Hristos para tirarle de las orejas antes de ir a cenar en el Mirnas.

La cena de maravilla, tzaziki, melisano salata, una ensalada de patata riquísima, bacala con escordaliá, en fin.... que nos ponemos buenas. Cuando las demás se van de pendoneo, "las princesas" nos vamos a dormir previa foto en aquel apaño de letrero con generador, en el que informan a los posibles visitantes, por si alguno se anima, donde vamos a estar planchando la oreja.
Dormimos como los angeles y empezamos la mañana haciendo el paseillo en el desayuno, hay tantas cosas para elegir, y estamos aun tan dormidas, que no hacemos mas que recorrer todo el comedor de un lado para otro sin saber que coger.

Algunas intentan comerse unos Kiwis que parecen balas de cañón para triunfar, yo creo que con un sorbo de café de ese asqueroso, solucionarían rápidamente el problema.

Bajamos al hall del hotel con las camisetas de Revolución y con la pinta de sandinistas que llevamos yo creo que esta a punto de darle un jamacuco al recepcionista pensando que vamos a asaltarlo, supongo que las risas que llevábamos le habrán tranquilizado
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