Un espacio para hablar de viajes, de vivencias, de la danza (mi mayor pasión), un espacio para los sentimientos, para la vida, para el disfrute,... todos los comentarios que aquí dejéis serán bienvenidos
domingo, 23 de marzo de 2008
Sueños Grecia
sábado, 22 de marzo de 2008
Velero por el Sarónico Junio 2007 (11)
Nos bañamos con avidez, como si el mar se fuera a acabar; el agua está mejor que nunca y nos resistimos a salir, viendo que el tiempo se le termina por fin Soco estrena el neopreno y se lo deja a Aitziber, cuando el agua está más caliente.
En Atenas estamos todas como desubicadas. El capitán nos pide que nos pongamos hechas un brazo de mar, qué otra cosa nos podía pedir un capitán de barco. Cenamos literalmente en la playa, o sea, hundidas en la arena.

El Velero termina aquí pasamos dos días en Atenas, la vuelta a una gran ciudad, 46 grados, ruído,... ancladas en los días vividos en maravilloso Egeo, lo pasamos bien de todas formas ya que estamos con Xristos y con Lena, una noche maravillosa, al día siguiente al mediodia volvemos a Pamplona, ...
Como dice Soco el cuerpo viaja con medios técnicos mas rápidos que el alma y, tal y como estamos, me temo que nuestras almas van a tardar una buena temporada en regresar de este maravilloso e inolvidable viaje a Itaka.
Velero por el Sarónico Junio 2007 (10)
El Pateli tiene un barco que parece la cueva de Ali Baba pero al final resulta ser un hacendoso y un romántico; este no necesita trabajadoras de superficie, trapea el barco y lava los gayumbos de camuflaje, y con todo ya como el oro y el tenderete de la colada colgando por todo el barco, parece un monasterio tibetano, enciende unas velas y a esperar a Soco, que al final no se acaba de decidir, yo creo que acaba de perder la ocasión de su vida.
El paseo por el pueblo precioso aunque a mí me sobra la gente, y después de una cena con pandereta y villancico incluidos, a dormir.
Velero por el Sarónico Junio 2007 (9)
Mientras algunas hacen la siesta, otros nos vamos a Fokyanos a remo y nos tomamos un frappé delicioso a la orilla de una playa de piedras blancas redondeadas con formas casi perfectas.
La noche se presenta con un cielo estrellado espectacular y se me ocurre dormir al raso; no he podido elegir peor noche. Se desata un viento endemoniado y empieza a golpear la driza de la vela mayor en el mástil con un golpeteo rítmico y continuo como si fuera un martillo, desesperante; imposible dormir ni con dos pares de tapones, ni con nada; encima hay que agarrar las sabanas para que no se vuelen y el viento tiene tanta fuerza que corremos serio peligro de aparecer en Casa Costa en parapente.
Más vale que el cielo está precioso y entre cabreo y cabreo me pongo las gafas y hala, a mirar las estrellas y a intentar relajarme que ya dormiré mañana.
Velero por el Sarónico Junio 2007 (8)
Hoy pasamos de la Argólida por el canal de Arcadia hasta Plaka para ir a Leonidio dejando a un lado una isla de los Niarchos ¿Por qué le llamarían Spetsopouta?
Después de un baño en alta mar atadas al cabo que nos arrastra cuando Patxi le da motor y de una siesta en la zodiac desplegamos por fin la Génova y navegamos un rato a vela, es mucho mas agradable navegar sin escuchar el ruido del motor. El paisaje es impresionante, el mar está en calma, se ven islas por todas partes y hasta el horizonte parece mas lejano y el mar mas azul. ! Que delicia de viaje¡
Llegamos a otra cala con agua color verde esmeralda increíble, mientras los demas nos bañamos Maite sigue con sus posturas del kamasutra con Domingo, no se sabe en que puede acabar esto. La tiendica donde compramos es autentica, de las de antes que tienen de todo; lo que no sabemos es desde cuando tienen allí el Martini blanco con color coñac, probablemente desde la segunda guerra mundial; aunque nos envenenemos lo acabamos comprando, la cosa estaba como para irse sin Martini.
Vamos a cenar y en el restaurante nos lanzamos todas como locas a por los enchufes, nos miran desconcertados, yo creo que pensaban que nos los íbamos a comer, pero era solo para cargar los móviles, mas vale que había enchufes para todas pues sino, podía haber habido muertos.
La cena como siempre exagerada y riquísima, cenamos todos, incluidos dos gatos famélicos que se ponen tibios con los pinchos que les prepara Taco Mari.